
-Que boleta eres hey!
-Oye! pero ¿Qué puedo hacer?
si te digo que lo hagas tú
me dirás que no.
-Bueno, sí, sí
es verdad. ¿Entonces?
¿Cómo vas a hacer?
Me preguntaste mientras encendias el cigarro,
tus labios hacian una mueca de sonrisa burlona
y preferias mirar hacia los lados que mirarme
a los ojos.
-Primero hay que comprar- Te dije
Sonreiste esta vez con más confianza,
alzaste la mirada hacia mis ojos
o mis labios (no recuerdo)
- Y supongo que me toca comprar a mi ¿no?
- Pues, si
Otra vez,
sonreiste y te fuiste.
Compraste dos pieles rojas: Uno pa´ti, otro pa´ mi.
Compraste dos de esos que te ponen los ojos rojos: Uno pa´ti, y otro pa´ti
("la traba se hace de a dos", siempre lo dices)
Compraste dos cervezas, yo habia pedido que fueran cuatro para alargar el momento.
Brindamos y fumamos.
Yo mojaba con saliva la parte superior del cigarro
siempre me ha gustado hacer eso,
tú me observabas.
te miré
-¿Qué?-
-nada, (otra timida sonrisa, con mirada incluida) es que...
me gusta verte fumar.
- Y a mi simplemente me gusta mirarte
La frase termino con ese silencio que no incomoda
pero que une con extraña complicidad.
-Bueno, ya son las 12:20 ¿entonces?
-¿Tienes mucha prisa o qué?- pregunte enfadada
-Pues un poquito - dijiste sin verguenza.
-Bueno, entonces ya!, puedes irte.
Me diste cuatro besos:
Uno en la frente,
Uno en el ojo derecho,
Uno en el ojo izquierdo, éste demoró con un suspiro
Me miraste fijamente, colocaste esa cara que siempre
pones cuando me vas a decir: "que tonta eres"
y me diste el último beso en los labios,
me miraste otra vez, fijamente
- No recordaba lo suave que son tus labios.
Sonreiste, siempre sonries cuando no sabes que hacer
y te fuiste.
Antes de cruzar la calle, diste una vuelta y me gritaste a lo lejos:
- No sé que es lo más estupido:
Que estes desnuda sobre ese caballo,
que no regreses
o que me marche.
Giraste y yo te lanze un beso...
-Oye! pero ¿Qué puedo hacer?
si te digo que lo hagas tú
me dirás que no.
-Bueno, sí, sí
es verdad. ¿Entonces?
¿Cómo vas a hacer?
Me preguntaste mientras encendias el cigarro,
tus labios hacian una mueca de sonrisa burlona
y preferias mirar hacia los lados que mirarme
a los ojos.
-Primero hay que comprar- Te dije
Sonreiste esta vez con más confianza,
alzaste la mirada hacia mis ojos
o mis labios (no recuerdo)
- Y supongo que me toca comprar a mi ¿no?
- Pues, si
Otra vez,
sonreiste y te fuiste.
Compraste dos pieles rojas: Uno pa´ti, otro pa´ mi.
Compraste dos de esos que te ponen los ojos rojos: Uno pa´ti, y otro pa´ti
("la traba se hace de a dos", siempre lo dices)
Compraste dos cervezas, yo habia pedido que fueran cuatro para alargar el momento.
Brindamos y fumamos.
Yo mojaba con saliva la parte superior del cigarro
siempre me ha gustado hacer eso,
tú me observabas.
te miré
-¿Qué?-
-nada, (otra timida sonrisa, con mirada incluida) es que...
me gusta verte fumar.
- Y a mi simplemente me gusta mirarte
La frase termino con ese silencio que no incomoda
pero que une con extraña complicidad.
-Bueno, ya son las 12:20 ¿entonces?
-¿Tienes mucha prisa o qué?- pregunte enfadada
-Pues un poquito - dijiste sin verguenza.
-Bueno, entonces ya!, puedes irte.
Me diste cuatro besos:
Uno en la frente,
Uno en el ojo derecho,
Uno en el ojo izquierdo, éste demoró con un suspiro
Me miraste fijamente, colocaste esa cara que siempre
pones cuando me vas a decir: "que tonta eres"
y me diste el último beso en los labios,
me miraste otra vez, fijamente
- No recordaba lo suave que son tus labios.
Sonreiste, siempre sonries cuando no sabes que hacer
y te fuiste.
Antes de cruzar la calle, diste una vuelta y me gritaste a lo lejos:
- No sé que es lo más estupido:
Que estes desnuda sobre ese caballo,
que no regreses
o que me marche.
Giraste y yo te lanze un beso...


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada