jueves, abril 29, 2010

Tabaco, madera y alcohol


Me gusta la vida decandente a tu lado
fumarme un cigarro y pegarme
a tu cara
y decirte
"cariño, esta noche es nuestra"
mientras tu compras una felicidad de esas.

Me gusta llevarte de la mano
por la calle
los dos borrachos
saludar a los inconocibles
a los de sonrisas agradables.

Darte un beso cuando no quieres
mirarte a los ojos
cuando me bebo un trago,
cuando me subo la blusa
cuando me metes las manos.

Las calles huelen a orin,
huelen a parejas
huelen a ideas muertas;
las calles contigo son como un malvavisco
y lou reed es nuestro amigo.
Y esta escena suena como a su canción.

Me gusta meterme tus dedos en mi boca
tomar un trago y besarte,
hundir mi nariz en tu rostro
comerme tu olor:
tabaco, madera y alcohol.

Me gusta sentir que estas perdido y presente
tanto como yo
me gusta reir y que no sepamos que pasa
y que me agarres de la mano
y me lleves contigo
lejos.

Me gusta tu vida decadente
donde me como los días
a punta de café, guiski, cigarrillos, huevos revueltos
tus besos, sexo lento sobre el mantel.
Sexo mientras buscamos libros perdidos por los que sufres
olor a sudor en la cama
y en el sofa.
Agarras mis cabellos y me dices : "nena, me matas"

Me gusta cuando la resaca se acaba en tu cama,
te abrazo, te beso.
me dejas una nota que dice "buenos días"
te pierdo, te busco, te llamo,
el estomago me duele sino estas;
el día ya no huele igual.

Cruzo la puerta del bar,
allí estas
una cerveza en la mano,
un cigarrillo en los labios
la mirada de un dalí a punto de despegar.
Sonrío,
- sirveme una copa- te digo
tú acercas tus labios a mi oreja
y me dices : " Esta noche es la nuestra, nena"

lunes, abril 12, 2010

Deseo violento


Hay poco amor y poco whisky en esta habitación
¿Sabes? me gusta pensar en ti
e inventar precisos momentos
en los que apretada a tu cuerpo
quiero decirte
Aprovéchate de mí que quiero perderme en los huecos de tu sonrisa
y tu sonríes, yo te miro
y con mi dedo índice
en el inicio de tu labio inferior
te digo
-Sí, vamos hazlo!

Hay poco acción cuando duermes a mi lado muchacho,
hay poca luz y mucha ropa
tú duermes y yo te pienso con ganas de morderte una oreja
Aprovéchate de mí que en cada sueño he abusado violentamente de tus labios.
cóbrame todo hasta lo que no te he robado.

Si fuera menos cobarde te invitaría a que te pierdas conmigo
En cualquiera de mis fantasías inventadas.
Te tomo de la mano y te digo:
Agárrate fuerte de mi cintura
que este viaje no se detiene

y es que tú no lo sabes, no hay señales de stop por la vía de mis piernas.

Dame un beso bajo el azul anochecer-amanecer de las sabanas.
Quiero decirte cosas lentamente,
como si mis labios dibujaran las palabras sobre tu cuerpo.

Aún no encuentro la música a la que suenas,
aún no reconozco tu melodía,
ni tu nota, ni tu voz.
Pero cada vez que mi lengua arma tu nombre
Escucho lentamente crispar mi piel.

Hay poco tú y mucho yo en esta historia real
necesito más Alcohol y más tabaco
para inventarme todo esto y aquello que no haces.