sábado, julio 26, 2008

Desesperante Sábado Rojo


Me duelen la espalda y los ojos;
Llevo más de 20 horas pegada al borde de la cama con el ordenador sobre la almohada de colores.
No sé que más puede ofrecerme la noche…
Esta vez, no quiero escribir sobre ti, pero bueno, ya que susurre tu nombre sin permiso: un beso y un saludo en tu osa mayor…allá, allá, allá lejos y más lejos.

Los huesos me truenan cada vez que hago un nuevo moviendo para echar la ceniza dentro del cenicero,
o cada vez que muevo la cabeza a ver si hay alguien caminando por la sala...
Tengo esta paranoia de que creer que hay alguien caminando por la sala, pero bueno, a la espera de que algo ocurra o alguien aparezca a arrebatarme de esta adicción a no hacer nada.

Cuando estas tan solo echado en la cama y no haces nada,
El cuerpo siente un cansancio de no sé que…
por ejemplo, yo tengo un cansancio que baja desde la nuca, baja lentamente por los hombros, se esparce a los omóplatos, y así, va caminando pero tan despacio que hasta que duelen las caderas, la espina dorsal, el cerebro...todo... hasta me duelo mismísimamente yo.

Mis dedos bailan,
se mueven al unísono…
Todo es tan aburrido hoy…

Cuando has pasado todo el día sin hacer nada más que estar frente al ordenador,
Comienzas a hacer planes, como los de:
¿Por qué no leer Bukowsky hoy?
O por qué no comenzar con los detectives salvajes?…
-debo retomar aquel libro empolvado que me he dejado debajo de la cama
Y buscaré las canciones, esas canciones que nunca he escuchado pero que hoy, será el día que conozca…
Cuando no has hecho nada en todo el día,
Creo que tampoco te da hambre…
paso los minutos y todo con cigarrillo y un par de vasos de agua.

Lo que si da, es dolor de espalda…
Y no entiendo, no entiendo por que se queja tanto…

Aquí estoy metida contra las sabanas huyéndole al recuerdo
Pero que va, nada pasa…o bueno,
Todo pasa en cámara lenta y se van apareciendo esas imágenes del pasado/presente en el que estuviste…
Si ves?
Por más que pretendo quedarme inmóvil al costado de la cama
No puedo poner mi mente como mi espalda, ni como mis pies…
¿Por qué no te quedas inmóvil?…

¡Qué Bukoswsky y qué Bukoswsky!…
¡Qué Hesse y que na´!
Que Bolaños se quede empolvado un rato más…
¡Oh, Que música que me pone mal!…
¡Deja de meterte bajo mi piel Frank!
¡Que día que ha pasado tan lento!
¿Cuándo es que amanece?
Ya en algún lugar del mundo es de día…
Y la luna hoy me corrompe burlándose de mí…

¿Donde esta ese trago de whisky que aprisiona y ayuda?
¿Donde están los besos mágicos por la web?
¿Por qué google pone:”0 resultados a su búsqueda”
¿Por qué no apago la bombilla azul?
¿Donde esta la maga?
¿Y julio? ¿Y los otros?
¿Por qué me llegan correos de gente que ni siquiera conozco?…

Sinceramente, esto se llama desesperación de un sábado rojo
Ya decía yo, que Milanes se había equivocado en algo…

¿Cuándo podré ver la película de la escafandra y la mariposa?

¿Por qué no quiero hablar de ti, si me la he pasado el día contándome cosas tuyas?
Bueno,
Esta vez lo prometí,
Mejor apago la bombilla azul…

lunes, julio 21, 2008

Carta de mi para ti o Viceversa...


Carta para mi Ana Blue

La vida a veces es mas sencilla de lo que tu y yo creemos,
estamos a rastras jugandonos el tiempo y el espacio
jugandonos lo que somos y lo que queremos ser
.
Abortemos esta idea de lejana soledad
desfiguremos el papel de la amistad insólita que estamos escribiendo.


Ya no hay gatos, ni aves,ni mariposas planiando nuestros miedos.

El tiempo del no tiempo
siempre, regresa, siempre.
Podemos jugar una vez mas a pegar pedazo por pedazo
los momentos que hemos perdidos por azares.
Impongamos nuestra cuota olvidada
a remendar los zapatos viejos
y a ese pequeño corazón, amorosamente, solo.
Solo y roto...
En este espacio vacio, cariño,
tu silencio siempre importa y estalla,
por primera vez, te sugiero que apages la bombilla azul y grites.

Dia 86 de Abril


Esto va a sonar como una canción pachengera, de carnavales y esas cosas


pero lo que quiero decir, es serio.


Anoche soñé contigo y me ha dejado un poco alterada porque me hace desvariar un poco.
Tengo ganas de verte, nena, volví a tener ese miedo infantil de tenerte cerca


Ese nerviosismo extremo al que solo tú me haces llegar.
Y, sí, por más que no quiero reconocerlo tengo ganas de verte y hundirme en tus cabellos y volver a ese mes de abril interminable......todos los meses deberían tener tu nombre


y días del uno al cien, nena, para no cansarme de contar cuantas veces vuelves y te vas.


El milagro en la papa.


Esta mañana, desperté con mucha pereza,
nada inusual para mi,
siempre con la pereza crónica pegada en los huesos.

Luego de la meada
obligatoria y cotidiana que me hace recibir el día,
me dispuse a hacer algo productivo para mi,
así que comencé a cocinar.

Nadie lo va a creer,
porque no tengo testigos fotográficos para la ocasión.
Pero a eso de la hora milagrosa,
esa hora en la que últimamente todo me ocurre:
1:02 de la tarde,
pelaba una papa.

Y allí, en mi cocina sucia y desordenada;
yo con la misma pijama de siempre
así fue como ocurrió el milagro:

Pelaba la papa, una y otra vez,
justo cuando quito la última capa de cáscara
sobre la piel de la papa
apareció una carita feliz, incompleta, de esas que yo siempre
dibujo.

Perfectamente alineada, la sonrisa te invitaba a sonreír también
los dos ojitos, y la alargada sonrisa, nada más.
Esa carita feliz, que parece haber nacido con esa papa.

Sé que no lo van a creer
Pero así fue,
soy muy romántica y quería guardar el pedazo de papa
con la cara feliz,
pero mi estomago suele ser más fuerte que mi corazón
y decidí meterla con las demás papas normales y mediocres, en la cacerola.

¿Debo sentirme mal por comerme el milagro que me invita a ser feliz?
¿Será que era un milagro?
¿Qué clase de revelación significa, un jueves, a la una de la tarde en mi cocina, mientras yo tarareaba una canción de Frank Sinatra y pensaba en amores lejanos?

No lo sé, no sé nada.
Estoy confundida.

He visto por la caja mágica, algunos milagros,
de esos que le rezan a la pared donde aparece la virgen,
A otros les aparece al final de la taza de café, pero jamás, nunca un milagro osó de ponerse en la piel de la papa.
¿Como puede ser el titular?:
“Papa milagrosa en la cocina de una no creyente”?
“Cara feliz sale en la papa que era para el almuerzo”?
“Se revela un milagro en una papa mientras ella cantaba “I´m a Fool to want you” ¿?

He decidido no llamar a la prensa,
Uno nunca sabe con que fines llegan estos y zas, me dañan el milagro.
Solo se lo contaré a ustedes, que sé, que igual que yo quedarán con cara de sorpresa, desconcertados, asombrados, espeluznados, pensando en si algún día,- hoy o mañana- se les revelará un milagro en su comida favorita, y tendrán la misma duda que yo. “¿Comer o no comer?”

Es verdad, alguna vez los milagros aparecen, solo que yo
para descifrar estas cosas soy muy mala.
Si alguien sabe descifrar estos sucesos sumamente complejos para mi,
agradecería una explicación a este hecho paranormal.

Incognitas¿? a mediados de junio...


¿Y si nos hemos equivocado todo este tiempo?

que lo que es azul no es blue y lo verde no es green.?

¿Y si nos hemos equivocado y nuestro mundo azul y verde no depende de nosotros?

¿Cuantos dias más estaremos buscando respuestas para salvarnos?

¿cuantas preguntas mas tengo que hacer para darme cuenta que aveces me confundo?

¿Cuantas veces tengo que confiarte secretos para que me creas?

¿cuantas veces tengo que escribirte para que me sientas?

¿y si todo este tiempo simplemente no ha existido y tu imagen vagabunda de recuerdos no es como la recuerdo?

¿Cuantos dias más tienen que pasar, para que te des cuenta que aunque mis incertidumbres pueden más que las certezas, que aunque a veces soy tonta y cursi, que aunque a veces me reprocho, que aunque nunca sé nada de nada, me arriesgo cada día a quererte.?

Tú,tú,tú,tú...perro callejero y aquel día de Marzo.


Esta historia no va a ser sencilla.
Yo era normal hasta que apareciste.
Tenía mis días grises,
mis gripas mentales…
…mis fiebres de amor.

Incluso, me he intoxicado con tristezas,
con soledades,
con bandoneones
y blues.

Yo era normal.
Y medianamente feliz.

Cocinaba besos y caricias
para algún hombre lobo hambriento
luego, si hacia falta, me enamoraba
de él o del amor.
En el peor o mejor de los casos,
-no lo sé-
a veces, de los dos.

Recolectaba música que sugiriera un recuerdo
o algo para escribir.
Y así el tiempo pasaba.

Yo, reinventaba pasiones,
componía un buen blues con mi pequeña ana blue
y el mundo se paralizaba los fines de semana.

Tenías que ser tú diferente,
revolucionando hasta mis sueños,
desestabilizando mis días normales,
mordiendo mis dedos, como un perro callejero.

No sé porque, pero sin tú saberlo, me persigues como un fantasma.

Escucho a Frank y siento la necesidad de
cantarte despacito al oido:
“Strangers in the night
Exchanging glances
Wondering in the night
What were the chances
We'd be sharing love
Before the night was through…

Something in your eyes
Was so inviting…
Something in you smile
Was so exciting…
Something in my heart
Told me I must have you…”


Me paso los días desmenuzando todos tus nombres
de todas las formas posibles, bah!, no sabes cuanto…

Tenías que aparecer ¡tú!
a cambiarle la iluminación a mis amaneceres,
a convertirme en un epígrafe,
a ilusionarme antes de un beso,
o de una palabra…
justo antes, mucho antes
de que algo realmente pasara.

Cuando te tengo y no te tengo
aprovecho para practicar un poco de amor.

Ya sé como abrazarme a tu cintura,
sé como iniciar un beso
como terminarlo
y en donde.

He dormido abrazada a tu pecho muchas veces,
también he acariciado cada centímetro de tu piel,
no sabes, claro que no lo sabes!
todo lo que he abusado de ti.

La señal en verde



Últimamente,
siempre que intento verte,
llueve.

Y llueve casi todo el tiempo,
no entiendo por que.

Me quedo vestida, sentada frente al ordenador
Esperando la señal en verde, de “ahora puede salir de su casa”
Pero nunca esta en verde…
Y sigue,
y llueve,
y se alarga la tarde gris.

Hay algo que no me deja verte.
Y no sé que es, tampoco sé si quiero averiguarlo.

Me quedo esparramada sobre el sofa,
escuchando algo de jazz y algo de blues,
sabes que siempre me ha gustado,
además que no entiendo porque, me recuerda mucho a ti.

Te imagino cantándome alguna canción de frank sinatra al oido,
o mirándome fijamente a los ojos mientras escuchamos a Miles Davis
o bailando abrazados “Blue train” de John Coltrane…
no sé, pero hay algo en el jazz y en el blues, que me incita mucho a ti
y esta maldita lluvia que no me deja salir a verte.

Tengo ganas de hacer el amor,
y comer chocolate y beber un vino tinto,
y luego volver a la cama
y no sé si dormir, simplemente quiero que llueva cuando estemos juntos
no ahora que quiero salir a verte.

Cuéntame tú, ¿Qué haces ahora que llueve?,
¿Qué haces mientras
yo pienso en ti y en tus cabellos? No sabes cuanto me gusta hundir mis dedos entre tus cabellos.
¿Qué haces ahora, cuando toco imaginariamente tus labios, y tú me miras- imaginariamente también- a los ojos, yo te miro, y me muerdo el labio inferior, tú sonríes y te acercas…



Y suspiro…

¿Qué haces ahora mientras yo solo espero y espero…y espero…y espero…la señal?

::::Cronopio con olor a cerveza::::

Siempre a las tres de la tarde, con la resaca apuntando a la cabeza sus balas intermitentes, salgo de la habitación y el bar parece una casa de reticencias. No se escuchan los murmullos, ni las risas, ni las botellas suicidas de la noche anterior. El viejo lee el periódico mientras bebe café frío, siempre moviendo la cabeza, como dándole aprobación al tiempo o al diario, o a mí por haber despertado. Retira una parte del periódico para dejar su ojo derecho mirando mi rostro.

- Hay te deje café en la cocina, tómatelo y comienza a limpiar.
- Gracias viejo…
(Siempre quiero decir algo más pero nunca puedo)
Mirándome como si fuera un espanto del cual ya esta acostumbrado responde:
- Ya deja de beber tanto, los días no te rinden si sigues despertando a las tres de la tarde, llegará el día en que no te despiertes.

Ya comienzan los reproches cotidianos, comienza a regañar y aconsejar sobre la bebida y terminará hablando sobre mi madre.
-Viejo, que ya te he dicho, sino es la bebida es el insomnio, igual no duermo hasta que aparece el sol. Es lo que hay.
El primer sorbo de café entra como una gotita de acido, duele todo hasta las uñas, bebo más y busco unas galletas.

Me siento al lado del viejo, sé que en el fondo me tiene cariño. Y sé que le gusta comentar el diario con alguien.
(Sigo teniendo un recuerdo de la noche anterior que me sabe a ella)

- Apareció una victima más del corta orejas, la vaina esta jodida.
Me echo una carcajada; el viejo me observa serio, pero también sonríe
- Parece una historia sacada de la ficción, pero después de todo ¿para qué alguien querría tantas orejas? Le digo
- Nojoda, yo no sé loco, pero algo descubrió en las orejas que nosotros no vemos.
- Bueno viejo, estas cosas solo pasan en Colombia.

Suena el timbre y recuerdo que ella quedó en llegar a las cuatro, ¡joder! son las cuatro de la tarde, y aún no puedo recordar exactamente que sucedió ayer.
Que cara hombre, que ojos, parezco un encarcelado…bueno quizás a veces lo soy. En fin, a ella parece que le gustan los hombres con este físico de Mike Rourke.

Suena el timbre otra vez.
El viejo grita a lo lejos si es que voy a abrir o no. Yo digo “Voy”. Antes de acercarme a la puerta ya huelo su perfume, el dulzón final de ella esta en la puerta, a veces siento que apenas abra la puerta, una diosa de Ebano me regalara una sonrisa.

- Hola nena, ¿Qué hubo?
Ella y su sonrisa de siempre, la mirada perdida y de ensueño que sólo tiene cuando me habla.
- Hola, ¿Cómo estas?
- Bien, nena hay, dándole. Pasa, pasa.

Me dio un beso en la osa mayor de mis labios. Caminó.
Yo cerraba la puerta y cerraba los ojos aspirando su olor a diosa de Ebano, labios de miel, babas de amor.

Me espero en el zaguán del bar con su vestidito de princesa y sonriendo.

-¿Tienes Café? Preguntó
- Sí, nena, siéntate.

El viejo la miraba por encima del periódico y de los lentes, luego me miraba a mi.
Ojos instigadores, ojos que preguntaban cosas sin decirlas.

Faltaba una canción de Sinatra, One for my baby, and one more for the road…Yo pensaba en esto y tarareaba como tonta las incógnitas de este amor pueril y misterioso.

Mientras ella bebía café, moviendo su pie derecho yo arreglaba las sillas del bar y limpiaba todo. Sudaba como un perro, como lo que soy, el perro callejero que todos quieren y adoptan, el perro callejero al que acarician en las esquinas y olvidan a la vuelta.

Sinatra dejo de cantar en mi cabeza, y ella rompió el idilio de mi atardecer trabajador.

-Hmm, lo que paso ayer, no sé que decirte, estoy un poco confundida.

¡Joder! Todas las mujeres están confundidas menos mi madre.
Me senté a su lado y la miré profundamente, quería arrebátala y hacerle el amor tras la barra del bar.

- Nena tienes dos opciones, o es tu novio o soy yo. Te puedo ayudar un poco, aunque siempre mis lanzas apuntaran hacia mí.

Ella sonríe y saca un cigarrillo, siempre con esa mirada coqueta y perdida de que algo piensa pero nunca lo dice.

- ¿Quieres? Pregunto ofreciéndome un cigarrillo
- Claro nena, jamás negare mis pulmones a un cigarrillo sin filtro.

Ella sonríe otra vez, y cruza las piernas. Me mira muda.

Rompí el silencio y le dije que la podría ayudar a elegir, que yo soy un buen hombre, que conmigo se va a divertir más que con su novio, que soy un borracho, mujeriego y que podemos compartir cigarrillos siempre después del amor. Le dije que tenía unas tetas preciosas, y que conmigo, nunca nunca iba a estar sola.

Ella solo sonrió y se mordió los labios inferiores como si yo fuera algo irresistible.

Bebí un sorbo de café, estaba frío y amargo. Aún no logro recordar que hice ayer por la noche, pero tengo unas mordidas, pequeños dientes en mis brazos. Espero que sean tuyo nena.

Sonó su celular y me miró, esa canción de Beethoven que anuncia algo, creo que era su novio, sino no habría puesto esa cara de asustada y no habría dicho que estaba en el parque sola.
¿Por qué mientes nena?

Me sonrió y dijo que Eduardo su hombre lobo de dos metros con acento extraño, que por suerte esta lejos.

-Tengo que irme pronto- dijo
-Bueno nena, es lo que hay – le dije luego de un suspiro y acariciando su mano.

Ella me miro como si quisiera otra respuesta. Antes del beso de despedida me preguntó si podríamos vernos a la media noche. La media noche son nuestras horas exclusivas y clandestinas, pedazos de tiempo para los dos.
Le dije que claro nena y le di un beso en el cuello.
- Pero esta vez no quiero que sea como ayer. Dijo
Le prometí algo que no sabia, aun no recuerdo que paso ayer.


Diez de la noche, el bar esta concurrido. El viejo ha tomado de más como siempre aunque trata de disimularlo. Una mujer se acerca a la barra y me pide candela. Su voz, su cara y su cuerpo ¡que cuerpo! No se ajustan ni a la imagen ni al sonido.

-Claro nena
Le prendí su cigarro lucky strike

- Ah, hace mucho que no fumo uno de esos- le dije
Ella sonrió como mordiéndome los ojos, me ofreció un cigarro y se sentó frente a mí. Por allí alguien pide una cerveza, otro un whisky, mi viejo me mira como desaprobando mis flirteos con las clientas.

Le guiño el ojo y ella bebe su cerveza. Atiendo, fumo, suspiro, mi órgano cardiaco baila esperando el fulgor.

- ¿Cómo te llamas? Le pregunto mientras me seco la frente.
- Luisa, ¿Y tú, cantinero?- pregunta con picardía y coqueteo

“Llámame como quieras” quería contestarle, puedo ser tu fiera nena, o un pequeño perro mordiéndote la falda.

- Leo, nena. Es la primera vez que te veo por aquí- Aclaré

Ella me contó un poco de su vida.

LUISA
27 AÑOS
DISEÑADORA GRAFICA GRADUADA
¡QUE CUERPO! ¡QUE BOCA!

Esa noche después de una hora y un par de cervezas, vino y whisky Luisa me dijo que quería que yo fuera su Dalí, no le entendí si sería por mis bigotes o por mis ojos…porque de pintar muy poco.

- Claro nena, llámame como quieras.

Eran las 11 y media, la diosa de Ebano atravesaba la puerta con un par de amigos borrachos y su hombre lobo de dos metros. El destino siempre me jode las jugadas.

Mi pequeña diosa de Ebano sonríe, un abrazo y un beso clandestino en el cuello; mi nueva amiga fatal ¡que cuerpo! Me llama Dalí y voy hacia ella; mi diosa de Ebano se pone en ataque femenino porque una nueva mujer que no conoce me ha robado de ella.

Se sientan todos los amigos borrachos en una mesa, el viejo ya borracho dice que me encargue de cerrar el bar que el va a dormir ya.

La diosa de Ebano se sienta al lado de Luisa, pide una cerveza bien helada, luego pide candela, enciende un piel roja sin filtro y aprieta mi mano. Yo le sonrió, la verdad es que Luisa y ella juntas me ponen nervioso, una bomba de tiempo que puede estallar; el hombre lobo de dos metros mira cada 5 segundos hacia la barra. Él sabe algo.

La música enciende los cuerpos de todos, unos bailan, otros simplemente se emborrachaban, yo me siento solo como siempre, el perro vagabundo que todos quieren, enciendo un cigarrillo y me recuesto en la silla de la parte de atrás del bar. La diosa de Ebano entra a la habitación, parece borracha, y siempre que esta borracha es más decidida. Entra y me besa, su hombre lobo no se da cuenta, Luisa baila desaforada y esta muñeca me baja la cremallera.

- Vamos a terminar lo que comenzó ayer – me susurra al oído con un ligero mordisco en el lóbulo.

Yo no digo nada.
Mis venas hierven nena, en ese momento todo parece oscuro, la música se ralentiza,

- nena quiero beberte como si fueras miel, pero hay tanta gente.
- Shhh…

Ella sigue besándome, como si fuera a comerse mis labios, yo intento con una pierna cerrar la puerta del pequeño espacio.

Todo se enciende cuando deja ver sus tetas, parece un hada ¡que mujer!.
Cuando estoy excitado todo parece un cómic sensual en blanco y negro, la agarro por la cintura y decido como ella, olvidar que el mundo sigue afuera.

Estaba en el paraíso o en el infierno, le hago el amor como si el bar fuera a explotar, y ella parece estar inyectándome su nombre en mi corazón. De repente alguien me la arrebata, no entiendo que pasa escucho la música y los murmullos, los golpes y mi nena llorando, alguien ríe en el fondo. Me golpea, quiero decirle que al menos me de tiempo de subirme la cremallera, me dicen algo en un idioma extraño, el golpe, la diosa de Ebano arreglándose el vestido y llorando.
Oh, no quiero paliar, estaba en el cielo y ahora esto. Chao nena, siempre serás mi diosa de Ebano, no llores que te llevo inyectada. Golpe. Duermo

Todos se han ido, menos Luisa quien ríe en la barra mientras enciende un cigarro. Me duele el cuerpo, como pega ese hombre de dos metros. Intento arreglarme un poco la cara y la ropa, no quiero dar mala impresión a mi única aliada. Saco un cerveza del refrigerador y luisa me dice sonriendo y arrancándole la etiqueta de Águila a la botella, que soy un hombre tremendo. Yo le guiño el ojo, recuerdo las palabras sabias del Guasón.
- Nena, algunos hombres solo queremos ver el mundo arder. – le digo

Luisa sonríe y me acaricia el rostro.

miércoles, julio 16, 2008

My funny Valentine -para un superman




...You make me smile with my heart...


Una de la mañana del día siguiente de aquel día poco convencional,
Es decir, ayer.
Como pasa el tiempo no?

Ya he visto todas las películas buenas de la noche
Una que otra rara, como esa de infancias corrompidas y amores profundamentes locos,
-El silencio que viene siempre es por ti-

Mi zapping salta del canal 6 al 63, es algo religioso para mí.
Pero hoy es un día peculiar, asi que
Esta noche, rompí la regla de mi “zappingdoscanales”, e incluí tres canales más al ritual zappingco.

La verdad es que hoy me siento extraña,
No sé si sea por la partida que percibí tardíamente,
O por las cosas que no fueron,
O por lo que fue pero no fue,
No tengo ni idea de que tengo, pero me siento
Exquisitamente extraña y triste.

He bebido varios litros de agua, pero sigo con sed
Y he evadido mis espacios libres para no escuchar música
De hecho, quería evadir este momento de escribir,
Porque lo sé, siempre algo de todas las palabras
Cursis y sin sentidos que escribo y escribiré, tienen que terminar en ti.

Al salir de la habitación, luego de despegar mis dedos del control remoto
Y mi piel de suelo, caminé un poco y sentí una vaga nostalgia por la lluvia que comenzará en un par de horas, me acerqué a la ventana que queda justo
Al comienzo de las escaleras de la casa, corrí la cortina… y a falta de cigarro, le di una bocanada a la noche.
Y todo esta tan oscuro, da miedo, huele a lluvia fuerte, ultra aromática, y la brisa es de esas que te recuerdan lo solo que estas hoy.

Me he repetido en lo que va del día, que así tenía que ser,
o al menos así deje que fuera
Sé que es tonto ponerse triste y reprocharse después
No sé si lo entiendes, pero por más que no quise nunca hacerlo,
Tengo un enorme corazón, y me encanta el amor, y meter personitas dentro de él,
Y quererlas profundamente, pero mi amor, siempre con fallas, como todo, con imperfecciones, nunca digo realmente lo que siento, para eso me inventé la escritura.

Y me gusta despertar y encontrarte a mi lado,
Y aunque nunca lo notaste, me quedaba mirando fijamente tu rostro, así como mira Mark Ruffalo a Sarah Polly, mientras ella duerme en la lavandería, así te observé varias veces mientras dormias, con la misma música pero sin el café…
¿Qué puedo hacer?
No puedo mentir, soy cursi pero muy timida cuando la cosa parece de verdad,
Todo me dio miedo y preferí dejarlo así…
Y lo peor es que no sé, con mis dudas y reveces, con soliloquios
Y los escritos mentales mientras esperaba volver a despedirte, no sé a quien quiero convencer de esto. De hecho, no sé que pretendo con todo esto.

Tengo algo asi, como el nudo en la garganta,
Solo que eso de los nudos no existe, tengo ese dolor
Del llanto contenido en la garganta, pero que por orgullo, o por
No aceptar lo que pasa de verdad, a fuerza bruta,
no dejas salir, no dejo salir.

Ya sé que es tonto esto,
En el fondo no hay más nada que hacer…
Evite por tontería y por largo tiempo algo que pasa lentamente ahora,
Justo ahora…
Justo ahora…
La brisa de la noche sigue y se burla de mi aquí sentanda frente al ordenador mirando la pantalla, escuchando las canciones aleatoria de Frank Sinatra,
Y uno que otro recuerdo fotográfico que guardo de ti, y quizás del día de hoy
Que fue de los más raros.

Hay muchas cosas que no sabes de mí,
Por ejemplo, me gusta mucho la lluvia, aunque me da nostalgia y ganas de hacer el amor.
Cuando la brisa pasa así de fría, pienso en lo delicioso que sería estar abrazada a alguien en la cama, contándote cosas, como estas, o compartiendo un cigarrillo y los tantos besos que me debes…
Casi nunca hablo, porque me gusta escuchar.
Critico y analizo con silencios,
y aquella noche que preguntabas que pensaba…

la verdad estaba recordando un beso.

Normalmente siempre que observo algo por mucho tiempo
es porque estoy preocupada, o por cosas cotidianas (la familia, los amigos, los problemas) o por mis dudas existenciales, freudianas y kafkianas y algunas veces sobre el amor.
Me gusta inventarme sueños antes de dormir, y nunca me distraigo fácilmente.

Me gusta escribir solo cuando estoy muy triste o muy feliz, nunca en termino medio
Me gustan los comentarios y las personitas que me invento, por ejemplo, aquella que era de papel, que luego fue ceniza sobre mesa de noche, y ahora, no sé que es…una estrella fugaz o un fuego fatuo?


Ya son las dos de la mañana, y llevo como 2 o tres hojas…
Soy una cursi con muchas palabras, y a veces palabras repetidas.
Dejo a Frank con el ordenador apagado, y a ti entre las letras tinta- negra de este papel

Hasta mañana, Superman.

viernes, julio 11, 2008

incoherencias a las 3 de la madrugada.


Y si ya no hay mas tiempos para seguir?
Ella siempre se queda con los brazos cruzados,
pensando en el color de los pezones de marge simpsons,
y en otras cosas un poco màs absurdas.

-No me pases las pastillas con cerveza -dice
quiero algo mas sano y mas fuerte,
quiero algo que me haga olvidar a los unicornios rosados y todas esa pendejas
que me invento.
-Sirveme un trago de Whisky!