domingo, noviembre 25, 2007

:::notas inconclusas::::

Te decia que moriria,
que dejaras de darle mordiscos a mi corazón
y no esuchaste
susurraste despacio,
con esa manía de morder y arañar como un animal,
cerca de mi lobulo izquierdo: "Quedate quieta y no pasará nada"

Y aquí estoy,
me he quedado quieta,
sentada esperando a que regreses
así solo sea a morderme el corazón
porque te tengo en mi cabeza como un disco rayado
que se repite en cada sucesión de segundos.

Dame un mordisco o un arañazo,
dame algo que me duela ahora y no después
desmenuza mi nombre con tu lengua
dame bocanadas de amor
dejame saborear el idilio, solo esta vez.

Remendaré mi corazón las veces que sean necesarias
estoy presta con hilo y agujas para la situación,
ya he calculado el tiempo que me lleva
remendarlo : 1 mes, 2 días, 40 horas, 27 minutos, 5 segundos
y los azares que vienen con él: 280 cigarrillos, 40 cajas de vino,
noches sin dormir y 75 lagrimas que recogere en una botella.
Quizás, también me muerda las uñas.

Escribiré notas.
Notas inconclusas, notas como estas,
palabras que direccionaré para que lleguen
a ti como un relampago,
y susurren a tu oido: "Quedate quieto, que no muerdo"

miércoles, septiembre 19, 2007

Ana Blue (Segunda Parte)

Ana blu es azul, ella no lo sabe hasta ahora, es tan mía como de ella,
tanto que tengo que darle color, altura, peso, voz,. Todo.
Ahora me mira con rabia, sus ojos permanecen azul con calma
No sabe que decir porque aún no le ha dado palabras,
Quizás piensa que es injusta mi maña, de decidir por ella

En fin, Ana blu es azul, cuando habla
Su acento huele a plumerías,
A frambuesa y a oceánias.
Sus tres edades la han hecho sabia,
Aunque a veces sabe tanto de palabras
Y cosas imposibles que prefiere estar callada
la mayoría del tiempo.

La historia de ana blu es tan sencilla y complicada,
Por eso tengo que decidir por ella de vez en cuando;
Cuando piensa se atasca
Y tengo que mover mis dedos dentro de su boca
Para encontrar las palabras que se le atoran en la garganta.
El proceso tarda demasiado, hay días en los que no quiere decir nada
Sino pensar, entonces se le enredan en el cabello negro.
Para que se sienta mejor
le peino el cabello, tantas veces, hebra por hebra, hasta que vayan cayendo palabras, ideas, pensamientos largo o cortos, luego los recojo con un papel.
El tamaño y la cantidad de papel depende de lo que haya caído, a veces son solo frases cortas, a veces son cuentos, o dibujos, utilizo papel bond, tamaño carta u oficio, cuando son insolencias bien dichas, utilizamos papel Kimberley que tenemos bien guardado en el segundo cajón del cuarto.

Ana también me ayuda a pensar, ella se sienta delante de mí para que yo entienda que quiero decir, escribir o pensar, me instruye tanto con sus sueños, sus cantos, mis días y mis próximas movidas.
- Dime, ¿Por qué azul? ¡Yo no quiero ser azul! ¿Por qué azul?
- ¿Qué color querías Ana blu?, Ana blu verde no me entiende; Ana blu roja es decorosa; Ana blu amarilla dice muchas mentiras, solo Ana blu azul eres tú.
- ¡¿Y quien soy para tener que ser azul?!
Ana blu, a veces no sabe que hay preguntas cuyas respuestas yo no sé.
Ella cree que yo lo sé todo, también quiero que ella crea eso, pero la verdad es que no lo sé.
Por eso hoy solo le sonrió.

Aquellos días en los que Ana blu regreso de la guerra.
Ana Blu fue a la guerra.
Recogió arena, amuletos y armas.
Un poco de agua para cuando tenía sed.
Cuando regresó de la guerra
traía tanto consigo que le fue imposible
pasar por la puerta de la casa.

Así que se quedo en la terraza
muchos días, muchas noches y meses.
Yo la miraba por la ventana, no podía salir a saludarla
O darle comida porque entre las tantas cosas que trajo, habían:
Minas, barreras, granadas, victimas, culpas y todas esas cosas que hacen daño y hacen guerra.
Así que de vez en cuando, Ana y yo, conversábamos desde la ventana,
Digo solo de vez en cuando,
Porque ella no me escuchaba cuando abría el cofre verde por las tardes
Ese cofre verde y esas tardes naranjas
La alejaban bastante de mi mundo “lógico” ,
Y a mí, me alejaban de sus palabras precisas.

sábado, mayo 26, 2007

1ra parte de Ana Blu...(es un borrador quizas lo modifique)

Ana blu no sabe que es un personaje, de momentos me mirá perpleja analizandome, queriendo meter su mirada como un microscopio en mis pensamientos. ¿Por qué he de ser un personaje? Me ha preguntado muchas veces con recelo y algo de profunda tristeza.

Ella cree que no la tomo en serio, me mira con rabia e impotencia, claro, ¿Qué puede hacer ella para que no escriba que es un personaje?. Ana Blu, no tiene edad, a veces es tan joven como una niña pueril que llora por dulces, besos y abrazos con sabor a mamá, a veces es tan joven como una adolecente que se estremece ante las sencillas y comunes frases en acento romance de algún muchacho normal que esta en calle “Bonjour. Comment êtes-vous aujourd'hui ma dame douce ?” ella nunca las entiende, pero da dos supiros, se traga las palabras y esta enamorada.
A ella le gusta pensar que el mundo es un bonito lugar para enamorarse de todo, aunque asi no lo sea.
Es tan vieja, que a veces le duelen los hueso, tiene enfermedades cronicas que solo resaltan en la vejez, la vejez prematura de la que ella sufre; es tan vieja a veces como vetusta morla, da vueltas a tu cara y a tu mundo cuando te habla, cuando de vez en cuando es sabia.

El problema es que cuando piensa y habla, se le mezclan sus tres edades y no sabe como decidir, las opciones y elecciones le parecen insolitas por eso solo calla, o llora…lo más sabio y grande que sabe hacer ana blu es que a veces envuelve sus discursos sabios en mocos aguados, hace una bolita con entre sus dedo indice y pulgar de su mano derecha y lo echa al vacio, cuando esto pasa todos quedan maravillados resurgen clubs de lecturas, películas sobre eso, premios, pulitzers, resurgen fans, religiones, lo hablan en clase de filosofia y otras cosas, lo hablan aquellos que siempre tienen cofres verdes en las manos y en la boca.
Es una maravilla cada vez que ella deje caer el moco sabio, como le solemos decir. De vez en cuando, yo también me asombro con ello, en uno de esos discursos me decía que eso del “moco sabio” suelen hacerlo los nobeles, los grandes directores de cine, todos esos famosos a los que la gente alaba. Aunque me gustan más los mocos aguados de Ana blu, son azules y sinceros, me gustan mucho más cuando se me quedan poco tiempo pegados en la cabeza.

viernes, mayo 04, 2007

Ana blu...




Ana blu esta como perdida...enciende la vela pero aún no ve.


Anda a oscuras y desnuda, se moja la lengua con la cera, se encera la nariz de vez en cuando.


Se peina el cabello para que salgan palabras, por estos días no esta por aquí. Tomó descanso, tomó demasíado...





Me pregunto por qué los personajes que escriben femeninas, hembras de mi especie y de este mundo...tiene a ser azules de vez en cuando...¿gusto obtenido por antolomasía¿

*foto adquirida de www.circorrigidos.blogspot.com

Para tu cabecita atormentada

Mandame un relampago tropical, algo que golpe mi cabeza, mis caderas, mis piernasmis huellas, mis huecos profundos de ti.
Necesito tus ausoles, tus grietas profundasy por si acaso algo de tus cabellos para lavarlos.
A veces me importa que estes perdido, entre clavos rotos, sol de hace tanto,cosas que pasaron por las manos, y, hasta hoy, los olores que de esta ciudad ya no te pertenecen.
Prefiero que estes lejano a que estes ausente.Por eso prefiero los relampagos a tu mente perdida,a tu corazón con zozobra que a veces no entiendo porque no me extiendes la manopara ayudarte a recoger los pedazos.
Te acuerdas cuando era tan facil hablar, pronunciar palabras, marcar numeros, calentarse la oreja con la comunicación...con palabras vacias, a veces con llenas, a veces con nada...
El teclado no marca el final de la interrogación, yo espero que tu me entiendas cuando no afirmo sino que pregunto...como diria silvio, el telefono persiste en coleccionar absurdos... a veces yo tambien soy persistente...aunque me impaciencia agote los recursos del recuerdo de algo, de tu sombra, de tu voz...de tus cosas y las mías...
Quizás cuanto más lo necesites no estaremos ni mi sombra, ni mi voz, ni mi impaciencia, ni la persistencia, no habran interrogantes sino radicalistas, no habran ausencias, ni recados, ni marcados, ni oidos calientes, ni numeros, ni vacios...pero quizás sigan allí tu zozobra y tus males...y los míos sin los tuyos... y los pedazos de tu corazón estampillados en el suelo, en la nada..quizás tu zozobra, tus angustias, tu parquedad, tu reticencia y tu mente perdida se atornillen a tus clavos rotos...