lunes, noviembre 08, 2010

Los dolores del jueves



Mi nombre es Karen, tengo 25 años, mido 1.58 mts. Soy morena y de cabello rizado. Soy de cerveza, música, nicotina; Soy de luz amarilla, vino tinto y de historias románticas. Soy de café sin azúcar, de agua de panela, de neón y de alquitrán; soy de “abrázame fuerte que hoy te quiero”. Soy de cha-cha-cha, salsa, boogaloo, mambo, blues y de all star. Soy de calles solitarias, de lluvias, de libros guardados y de amor.
Tengo dos maletas negras llenas de recuerdos: guardo el empaque de una galleta waffle sabor a vainilla, que una noche me regalo mi primer amor; conservo un mechón de mi cabello largo desde hace 10 años. También conservo un camafeo dorado, un reloj de cuerda que se detuvo a las cuatro y treinta, mi máquina de escribir; guardo un pedazo de periódico con la historia de un niño que se casó con su violadora. Guardo el dedal del primer beso y recortes de revistas.
Tengo poco trabajo y mucho ocio. Tengo sueños pendientes: 8 realizables y 3 irrealizables. Dos deseos pendientes: Uno a una estrella fugaz. El otro: un deseo sexual, amoroso-carnal adherido a una manilla que compré a una artesana por 200 pesos.
Hoy es jueves. Hoy estoy mundana. Hoy estoy, algo así como triste. Tengo ganas de llorar y de limpiar mi cielo.
Me duele el estomago. Me duele el vientre. Me duele mi ambigüedad.
Me duelen tus ojos, en los que a veces me encuentro. Me duele tu amor que no es tuyo, ni es mío.
Me duele él: que esta cercanamente lejos; me dueles tú: que estas lejanamente cerca.
Me duelen las pastillas. Me duelen las madrugadas. Me duelen tus besos que no son en vano. Me duelen tus pesadillas. Me duelen mis sueños, que siempre son tuyos.
Me duele mi ciudad esponjada en prejuicios. Me duelen los que no se curan el alma. Me duelen los que postergan el amor.
Me duelen las únicas buenas cuatro canciones de Coldplay que por tu culpa nunca más pude escuchar.
Me duele el órgano cardiaco, que con su extra-sístole te quiere de más. Me duelen tus cartas de amor que tuve que olvidar.
Me duele que no me invites a desordenarte el corazón.
Me duele mi tiempo al viento. Me duelen sus viajes a los ausoles. Me duele la magia que no es de verdad. Me duele tu desamor. Me duele tu cielo agrietado: sucio, prestado y perdido.
Me duele que seas ceniza, muñeco de papel, sombra en la pared. Me duele que seas de látex, de cartón, que seas ácueo, que seas de pajazos mentales.
Que seas ratón, lagarto, hombre lobo, perro, 16 hombres, gato y otra vez gato y otra vez perro.
Me duele el amor en los costados. Me duele el cuerpo. Me duelen los ojos cansados. Me duele saberte inolvidable por antonomasia. Me duelen los 874 besos que no me darás.
Me duele la posmodernidad, el hombre contemporáneo, el arte clásico, el crítico cara de “todo-lo-sé”. Me duele la tercera mujer de Lipovetsky. Me duelen los amores líquidos de Bauman. Me duelen los individuos con corazón de plástico. Me duele un poco la vida, mi familia, el frío, las heridas, mi barrio, los tres golpes de pecho.
Me duele el amén, las hostias, los pensamientos indecorosos cuando veo un confesionario, y para colmo, tener que rezar las tres avemarías.
Me duele sonreír si estoy triste. Me duelen las cosas que no puedo decirte –especialmente las que no voy a decirte- Me duelen mis dos libros perdidos: Uno de antología de cuentos de “El tiempo” y el otro de "cadáveres exquisitos". Me duelen las canciones malas. Me duelen los zapatos mojados, las fotos borradas, las risas en el rincón de tu casa. Me duele sacudirme un poco y empezar otra vez. Me duele el over and over and over again.
Me duelen las canciones de Sinatra, una Portuondo, las de Waits, las de Parker, las de Guillespi, las de Baker – especialmente las de Baker- . Algunas de Drexler y otras de Lafourcade. Las canciones de tu computador, me duelen.
Me duele Humphrey Bogart. Me duele la Rayuela. Me asusta Jodorowsky.
Me dueles tú, me duele él, me duelen ellos y me duelo yo.
Estoy cansada ya.

viernes, julio 30, 2010

Declaración Aleatoria (Tan cursi como globos de colores)



Afuera no ha querido salir el sol.
Aquí adentro se siente el escalofrío de un beso sin promesas.
Mercurio me rige, al menos eso dice la ciencia de la astrología.
Por las noches me dan ganas de comer tartas de chocolate con frambuesas;
cuando la brisa aügura una lluvia como la de ahora, me aturde la necesidad de darte un beso y desordenar tu cama.

Soy impulsiva de esas que llaman a las 3 de la mañana para decir "te quiero".
Algunas veces, como hoy, tengo soliloquios con un tú que me acompaña en las noches de insomnio.
También soy seria y amo con recelo mi independencia.

Tengo fobias absurdas que desconoces,
por ejemplo, que no me gusta bajar por escaleras eléctricas o que no soporto mirar espejos ni muñecas antes de dormir.

He perdido la costumbre de ser egoísta y pesimista.
Tengo un par de pecados culposos y deseos violentos que un día te contaré al oído.

Odio mi segundo nombre; no tomo chocolate caliente. No me gusta la palabra “demasiado” porque es tanto que es malo.
Duermo con cuatro almohadas, ronco cuando estoy cansada; grito cuando estoy molesta, lloro cuando siento impotencia; no me gusta dormir sola;
no me gusta ni el higado, ni los garbanzos. Tampoco me gusta el vallenato, ni el hard-core; odio los libros de Paulo Coehlo y alguna vez coleccioné recortes de las historietas de "cathy" y de charles schultz.

Puedes confiar en mí, las labores de inteligencia armada en el campo del amor,
he aprendido a escribir historias con inicios y finales… y también al revés.
Me apasiono fiel como un perro, digo pocas mentiras porque pierdo la continuidad de las mismas; digo muchas verdades, hablo mucho cuando estoy borracha y cuando estoy enamorada.

Me gusta el poker, los retos, las cerveza, el vino tinto, el tequila y el tabaco.
Me gustan los comics, especialmente los de Batman, me gusta el sexo antes de que salga el sol. Me gustas tú por la mañana. Me gustas tú por las tardes. Me gusta tener libros en la cama.

Cuando estoy triste escucho Europe de Santana, cuando no puedo dormir escucho Pink Floyd, cuando estoy idílica es Frank Sinatra.
No confió en el tiempo y me dan miedo las pequeñas y largas distancias.
Me gustan tus besos, tus ojos, tu cuerpo. La verdad es que me gustas todo tú.
Me gusta la única vocal de tu nombre. Me dan miedo tus silencios y los puntos suspensivos...

El tiempo se mueve como el resultado de un juego de azar: 2 meses, 11 semanas, 83 días, 1976 horas, 118598 minutos y 7115911 segundos desde que ando con la magia de un amor inocente, junto con el miedo infantil y adolescente. Ando como si me hubieses atado globos de colores a la espalda y no existe un rayo racional que me alerte para bajar.

Cariño, no prometo ser la mejor de las mujeres, pero conmigo te vas a divertir más.
No prometo que esta sea una declaración de amor, pero no por ello deja de ser una declaración.

martes, julio 20, 2010

My melancholy baby


La próxima vez que te vuelva a ver
sonará la canción de Charlie Parker y Dizzie Gillespie.
Yo estaré tan nerviosa que querré morderme las uñas pero lo evitaré justo cuando escuche el saxofón.
Tú, estarás de espalda esperando en el bar.
Yo acariciaré con mis dedos tus cabellos,
te diré hola como si fuera un secreto
-Hola tú.
y tú me mirarás como si me hubieses estado esperando allí sentado todos estos años,
sé que te regalaré una gran sonrisa
mientras, tú disimularás que te emociona demasiado volver a verme.
Pero con mis años no hay nada que un hombre pueda ocultarme cuando suena Charlie Parker.
Aunque obviamente,
en el futuro, tú eso no lo sabes.

Me sentaré frente a ti,
porque nunca olvidé lo mucho que te molesta que en una mesa para dos, las personas se sentaran juntas y no frente a frente.
Me sonreirás por no haberlo olvidado.
Yo prenderé un cigarro y pediré un trago; porque los malos hábitos son lo que último a lo que se renuncia, y en ese momento odiaré no haber olvidado cuantas veces desee ser tu mal hábito.

My melancholy baby seguirá sonando,
tú me hablarás de tus aburridos logros
y yo haré remembranza de todo cuando tuve de ti y de mí –mentalmente-, e incluso de cuando no estabas. Porque cuando no estabas era más difícil deshacerme de tu recuerdo.
Te volveré a sonreír,
me dirás que linda que soy,
- Siempre te recordé exactamente como ahora
yo te diré que quiero bailar, que quiero emborracharme y amanecer contigo.
- Eso se escuchará más bonito mañana por la mañana.
tú dirás que estas muy ocupado, el trabajo, la familia las cosas de la vida adulta a la que yo voy a resistirme
- (Sonrisa y apretón de mano) Créeme, yo quiero pero…
yo diré que te entiendo, aunque sea mentira.
- ...pero siempre hay algo a lo que renunciar y soy yo.
Me mirarás intensamente.
Yo beberé para esconderme.
Lo sabes,
Lo sé,
Volver a vernos ha traido como un relámpago todo lo que habíamos encerrado en un pasado tierno y cenizo.
Yo me fumaré otro cigarro, mientras haces tu crítica sobre mi compulsiva manera de fumar y alabaras los años que tú llevas sin uno, aunque en el fondo sé que en este momento quisieras fumarte un cigarro y amanecer conmigo.
(Pero eso sólo lo sabrás en el futuro, cuando nos volvamos a encontrar.)

Me tomaras de la mano y me abrazaras.
Recordaremos cosas graciosas de hace muchos años, de estos años ,
Te diré que te amé mucho más de lo que podrías recordar,
- La vida marcha extraña cuando tú no estás. A veces quisiera solo olvidarte.
tú dirás que tú también me amaste y es triste porque es verdad, pero tú si me olvidaste.
- Los amores incompletos siempre se encuentran.
te diré adiós
- Pero no quiero ser parte de una historia incompleta.
Y en el futuro, sólo en el futuro cuando nos volvamos a encontrar.
Sabrás que este adiós es de verdad.
Y me abrazarás como si pudieras detener el tiempo y hacer que este abrazo fuera el comienzo y no el final.

jueves, julio 15, 2010

A las seis de la mañana


Bebí un sorbo de café y sentí el grito silencioso de mi ulcera.
Nena, tú y tu café me dan ulcera,
tú y tus lagrimas al amanecer me dan ulcera
en el estomago, en el corazón y en el hemisferio izquierdo.

Dejaste tu té al lado de la cama, como un testigo reprochador con balas hirvientes.
Dejaste los sueños debajo de la almohada, como un souvenir que habías estado coleccionando por años.
Lo habia decidido al mirar tu silueta durmiendo la noche anterior y me prometí a ti y a mí (sin que lo supieras) que antes de que saliera el sol la historia que habíamos inventado con globos de jabón, sin el colorín colorado, quedaría concluida.

Hiciste muchas preguntas,
como los test,
como las sabanas arrugadas.
como el sol tras la ventana,
como las paredes,
como el hombre rayo con su megáfono en la calle.
como los niños cuando se les hace daño.

En ese ring de boxeo perdí los contornos y preferí regalarte silencios.
Pero tú: Boxeadora profesional en estos asuntos de remendar amor,
te lanzaste sobre mí con golpecitos bajos
como tu vocecita tierna a las seis de la mañana,
los besos en la espalda, los “no lo entiendo”, los “te quiero”, los “podemos solucionarlo”.

Y ¡bah! que esto no lo hago por un asunto sentimental, lo hago por mi salud.
Lo dije así sencillo y sin pensarlo: "Nena, tú y tu amor me dan ulcera"
Tu mirada y tu voz no parecían ya de seis de la mañana,
se clavaron a mí como dardos envenenados
bebiste tu té caliente de un sorbo, así como mis palabras.
La indignación de tu amor salió de tus ojos.
Tú saliste por la puerta, sin remilgos.
No, esta vez no era el café, ni era tu amor, ni tus gotas de lluvia los que amenazaron con reventar mi cráter péptico,
esta vez - y no lo había sentido antes- era el miedo de sentirme solo.

martes, junio 01, 2010

Sombrilla en el corazón.


Apunto con mis dedos mojados la aguja en el vinilo de mi corazón
suena como Charlie Parker,
como a Dizzie,
como a Davis,
como a Monk.
La música tiene un compás lento;
tengo un pedazo de ti en el saxofon.
El ritmo cardíaco acelera,
tú te pones cerca, demasiado cerca
y el vinilo se quiebra.
Tú susurras algo tan quieto y extraño
y mi aguja no lo puede comprender.

Apunto con mis palabras en mayúsculas
todas las letras en las que te quiero querer.
Te escribo en mayúsculas y subrayado
todas las historias en las que podemos creer.
Tú me lees de cerca
y las letras comienza a desaparecer.
Tú me dices algo,
y los libros vuelan hacia el atardecer.

Apunto con mi lengua las frases que te dije ayer después del café:
"quiero esos días multicolor que tienen tu sonrisa y tu olor"
Abrazo con mi imaginación cada revolución que inventes y reclame amor.

Apunto con mis dedos mojados hacia la parte superior de mi corazón
te muestro que es aquí donde suenas tú y escribo yo.
Apunto con mis letras mayúsculas como quiero conectarme a tu pasión
te muestro que es así como siento
sueno
y sueño yo.
Tú gritas silencios por toda la habitación,
omitiendo respuestas te clavas una sombrillita en el corazón,
levantas y mueves tu dedo indice de izquierda a derecha
como quien dice
"nena, ahora no".

domingo, mayo 30, 2010

Un secreto para ti.


Acércate,
que me quiero borrar todos los
recuerdos que tuve antes de este
momento.
Que cada vez que te miro quiero decirte
algo,
algo imprudente,
algo ardiente
algo...que sea suficiente para que mi
nombre se te raye en la mente.

Además quisiera decirte que
me enciendes,
y me apagas...
me vuelves ceniza sobre la mesa de la
noche, me vuelves dócil y amante...
me vuelves pequeña muñeca de papel
que esta noche podría escribirte muchas
cosas en la piel.

Cierra los ojos,
agarra mi mano,
quiero absorberte esta noche con un
beso muchacho.

Comerme tus humos y saber todo lo que
me dicen tus ojos y tus manos. Quiero
colarme en tu viaje.
Acercate,
quiero que tu piel huela a mí
y la mía a tí. Podría decirte las cosas que
quiero y no quiero.

Tengo problemas y quiero hacerlos
tuyo,
quiero meterme en tus venas,
quiero fumarte,
que me fumes
que el humo grite algo así como:
"mmm cariño, me envenenas"

Ven, acércate
agarra mi mano
lo que tengo que decirte
se dice despacio y con los ojos
cerrados.

miércoles, mayo 19, 2010

Hoy la tarde es sensual

Hoy quiero hacerte algo wild
que me ames como un gato
que me hagas sudar
hoy quiero reventar tus ventanas
al gritar
que seamos tan felices que no querramos más.

Hoy quiero hacerte cosas con maldad
que me mires a los ojos y me digas
"nena, para, ya no puedo más"
y sonreirte, y besarte y morderte
como si todo fuera un juego
y sé que, desde afuera todo esto es un juego
no sé que colores llevemos adentro.

Hoy quiero que no me dejes respirar
que te metas en mi cuerpo
como una sanguijuela sin piedad
quiero que el momento sea lento e intenso
quiero que me des un beso eterno
sujetame las manos
que el viaje esta por comenzar.

Hoy quiero que seas violento y
tierno...
ponte wild,
ponte high,
quiero que sepas a vino tinto, a whisky, a tequila
y a canada dry
dime cosas suaves al hablar
como una canción sensual de Rhythm and Blue,
quiero que seas un nuevo pecado capital.

Cariño, hoy te quiero hacer muchas cosas sin pensar.


*Buena canción para acompañar:

lunes, mayo 17, 2010

Gris, verde y azul.



Me tomo una taza de café conmigo misma
y junto a un fantasma que se parece a Tom waits.

Espero que llegue el cigarro
Todo azul, todo verde, todo gris
Sobre todo gris.
Tom esta a mi lado cantándome
I want you

Y yo i want él…
Pero la vida es así: peligrosa y deliciosa como esta taza de café.
A veces me perturba repetirme las mismas frases
por eso esta mañana me he tragado
todas, toditas, toditicas mis palabras
con un vaso de agua
como si fuera una pastilla
como si fueran pequeñas dosis de vitaminas.

Mi cabeza esta rodando por el ring de boxeo
Tengo las ideas atoradas en la garganta,
mis pies están cansados de tanto correr
…yo estoy cansada de intentar, lo sé,
soy un feliz desastre.

Muchos ojos se me parecen a los tuyos,
Un fantasma inevitable.
Que nadie me juzge,
Que nadie me dañe.
La mañana esta tan gris, tan verde, tan azul….
...Especialmente azul
….I want you, you, you
Quiero beberme tu nombre
Quiero arrancarte un labio con un beso cruel
…I want you, you, you
Quiero salir gritando de mí.

El periódico esta en blanco,
Huele a desayuno: huevos revueltos y pan tostado.
Yo espero por ti en la puerta del café
Pasas tu brazo sobre mis hombros,
"vamonos de aquí, muñeca"
Dices que parezco una cerveza,
me aprietas la cintura y me guiñas el ojo.
Cruzamos la puerta, cierras los ojos y me sonries
Tu aliento a cigarillos, pastillas y café
…i want you, you, you
Todo esta tan gris, tan blue, tan verde
Especialmente verde - dices
Y enciendes el tei
Yo sonrío
…i want you, you, you
El sol se nos cae a pedazos, te pones los lentes de motociclista
pasas tu mano por encima de mis ojos
"Nena, Sun on the brightest day…"
Me das un beso
Sabor a tabaco y café.
Me dices que no me preocupe
que el día apenas esta comenzando
y I want you, you, you.

Dirty kitchen


Hay 100 hormigas,
tres ratones, y no sé,
cuantas migajas
de pan sobre la mesa.
Todo esta tan sucio,
tan miserable,
tan extrañamente merecido e indeseado.

Hay gusanos en tu boca,
tu cuerpo esta ceniciento,
tus ojos vendados
y... ¡Oh, Cariño!, cuanto lo siento, escucho el aplastar de tu corazón podrido contra el suelo.

Los roedores se llevan mi comida,
los platos siguen sucios...
un olor a cebolla y naranjas vencidas me hace odiar todo este momento
que es tan tuyo y tan mío.

Tú me sigues mordiendo los dedos
pidiendo comida por debajo de la mesa.
Yo te digo que te marches
mientras me limpio las babas en mis dedos...
y lo siento muñeco, hoy el día es tan imperfecto
tú y yo simplemente no estamos hechos para esto.

Hoy mi cerebro esta apagado,
mi sonrisa esta escondida bajo tus costillas
mis ojos estan tristes y perdidos
mi cuerpo esta frío...el tuyo olvidado
hoy me doy cuenta
que tu mundo y el mío se han viciado,
y lo siento mi amor,
no sé si podré seguir alimentandote.

jueves, abril 29, 2010

Tabaco, madera y alcohol


Me gusta la vida decandente a tu lado
fumarme un cigarro y pegarme
a tu cara
y decirte
"cariño, esta noche es nuestra"
mientras tu compras una felicidad de esas.

Me gusta llevarte de la mano
por la calle
los dos borrachos
saludar a los inconocibles
a los de sonrisas agradables.

Darte un beso cuando no quieres
mirarte a los ojos
cuando me bebo un trago,
cuando me subo la blusa
cuando me metes las manos.

Las calles huelen a orin,
huelen a parejas
huelen a ideas muertas;
las calles contigo son como un malvavisco
y lou reed es nuestro amigo.
Y esta escena suena como a su canción.

Me gusta meterme tus dedos en mi boca
tomar un trago y besarte,
hundir mi nariz en tu rostro
comerme tu olor:
tabaco, madera y alcohol.

Me gusta sentir que estas perdido y presente
tanto como yo
me gusta reir y que no sepamos que pasa
y que me agarres de la mano
y me lleves contigo
lejos.

Me gusta tu vida decadente
donde me como los días
a punta de café, guiski, cigarrillos, huevos revueltos
tus besos, sexo lento sobre el mantel.
Sexo mientras buscamos libros perdidos por los que sufres
olor a sudor en la cama
y en el sofa.
Agarras mis cabellos y me dices : "nena, me matas"

Me gusta cuando la resaca se acaba en tu cama,
te abrazo, te beso.
me dejas una nota que dice "buenos días"
te pierdo, te busco, te llamo,
el estomago me duele sino estas;
el día ya no huele igual.

Cruzo la puerta del bar,
allí estas
una cerveza en la mano,
un cigarrillo en los labios
la mirada de un dalí a punto de despegar.
Sonrío,
- sirveme una copa- te digo
tú acercas tus labios a mi oreja
y me dices : " Esta noche es la nuestra, nena"

lunes, abril 12, 2010

Deseo violento


Hay poco amor y poco whisky en esta habitación
¿Sabes? me gusta pensar en ti
e inventar precisos momentos
en los que apretada a tu cuerpo
quiero decirte
Aprovéchate de mí que quiero perderme en los huecos de tu sonrisa
y tu sonríes, yo te miro
y con mi dedo índice
en el inicio de tu labio inferior
te digo
-Sí, vamos hazlo!

Hay poco acción cuando duermes a mi lado muchacho,
hay poca luz y mucha ropa
tú duermes y yo te pienso con ganas de morderte una oreja
Aprovéchate de mí que en cada sueño he abusado violentamente de tus labios.
cóbrame todo hasta lo que no te he robado.

Si fuera menos cobarde te invitaría a que te pierdas conmigo
En cualquiera de mis fantasías inventadas.
Te tomo de la mano y te digo:
Agárrate fuerte de mi cintura
que este viaje no se detiene

y es que tú no lo sabes, no hay señales de stop por la vía de mis piernas.

Dame un beso bajo el azul anochecer-amanecer de las sabanas.
Quiero decirte cosas lentamente,
como si mis labios dibujaran las palabras sobre tu cuerpo.

Aún no encuentro la música a la que suenas,
aún no reconozco tu melodía,
ni tu nota, ni tu voz.
Pero cada vez que mi lengua arma tu nombre
Escucho lentamente crispar mi piel.

Hay poco tú y mucho yo en esta historia real
necesito más Alcohol y más tabaco
para inventarme todo esto y aquello que no haces.