miércoles, abril 17, 2013

11 Despedidas.



Un perro vagabundo y leal me dijo en una tarde triste de febrero que debía dejar morir y que eso sería lo más triste, porque al dejar morir descubres que las emociones más profundas y los dolores más nuestros pasan; dejan de ser profundos...y dejan de ser nuestros. **
Y eso es lo realmente triste.
Lo más importante pasa.
La gente pasa.
El sentimiento pasa.
El amor pasa.
Tú.
Yo.
Todo.

Despedida 1
Personajes: 4 niños. Un ave moribunda.
La primera mascota de 4 niños  muere una mañana. Despedida inesperada. El ave camina moribundo por la sala, luego se desploma y queda con los ojos abiertos mirando hacia allá... lejos. Vuela. Los cuatro niños lloran incontrolables. El ave muere. Los niños vuelven con sus vidas. Crecen.

Despedida 2
Personajes: Yo. Gato amarillo
Primer gato. Muere en un rincón de mi patio. No hace más que quejarse; maullar, llorar, con la mirada perdida. Yo lloro. Quiero arreglarlo. No sé cómo. Sigo llorando. El gato amarillo muere. Sigo con mi vida y con otros gatos.

Despedida 3
Personajes: Yo. Él.
Decidimos no volver a estar juntos. Él ya tenía alguien más. Yo no. Semanas de enemigos íntimos. Encuentro a alguien. Él sufre. Cartas de amor sobre ratones y enfermeras. Sonrió; ya no recuerdo exactamente quién era él. Sigo con mi vida. Él también.

Despedida 4
Personajes: Yo. Ella. Su madre.
Su madre encuentra las cartas de amor que ella me escribía. Me llama una mañana y me dice que, por favor, me aleje de su hija. Nunca nos despedimos. Años después recibí una carta de amor y de despedida, pero había pasado el tiempo. Ya no me importaba. Seguí mi vida. Ella, su madre y las cartas se quedaron en el tiempo.

Despedida 5
Personajes: Yo. Él.
Me regala algo verde, algo café y una mirada lastimera; me dice que ha conocido a alguien. Yo lloro. Envío mensajes de textos durante semanas. Busco, espero. Un día regresa pero ya no es igual. Sigo mi vida. Ellos también.

Despedida 6
Personajes: Yo. Él.
Solo habían sido besos y una mala noche de no-sexo. Él está escribiendo algo en su portátil. Yo me acuesto en un sofá a su lado. Él siguió su vida. Yo también.

Despedida 7
Personajes: Tú y yo.
Preparo nuestra última cena junta. Nuestro último desayuno juntos. Compartimos miradas. Abrazos. Haces la maleta. Te regalo una pluma de colores. Lloro todo el recorrido del taxi hasta el aeropuerto. Regreso a la cama que hasta hace menos de 2 horas era nuestra. Lloro. Conservo un pillowcase de cuadros verdes, amarillos y naranjas en la que compartíamos sueños. Conservo las canciones que escuchábamos antes de dormir. Una carta de amor. Lagrimas. Nos soñamos juntos. La vida juntos -y no juntos- siguió.

Despedida 8
Personajes: Dos.
Despedida con mucho alcohol. Nada de sexo. Miradas. Un amor extraño. Te abrazo. Una escena incomoda y que no me correspondía. Regreso media hora después y entrego un papel infantil en el que digo algo como que me hubiese gustado quererte un poco más grande, o algo así. La vida siguió y yo seguí con ella y tu recuerdo y tu amistad.

Despedida 9
Personajes: Él. Yo.
Impaciencia. Un abrazo. Certidumbre de no volvernos a ver. Algunas promesas de amor. Un viaje a corto plazo. Un compromiso. Abrazos. Besos. Regresé a casa y organicé y limpié todo a su alrededor. Puse algo de música y me acosté a dormir. Seguimos la vida: tú la lejana y yo la real.

Despedida 10
Personajes: Un extraño y yo.
Incomprensión. Extrañeza. Unas palabras rebuscadas de amor. Los dos sentados en un parque cuál cliché. Pedías amor, pero para ti yo no tengo amor. Un abrazo fraternal. Un lo siento: "seremos amigos". La vida siguió y nunca importó.

Despedida 11
Personajes: Tú y yo.
Lloro y fumo toda la tarde junto a la ventana viendo el tiempo pasar, y a ti  armando equipajes detrás de mí. Siento que espero una condena (digo).
Huye de la condena (dices)
Palmadas en la espalda.
Un abrazo y 5 besos. Dos te quiero. Una blusa a cuadros, una correa, una mostaza dijon y un afiche de Jimi Hendrix; todo este amor es todo lo que me queda

Un perro lejano y leal me dijo en una tarde triste de febrero que debía dejar morir y que eso sería lo más triste porque al dejar morir descubres que las emociones más profundas y los dolores más nuestros pasan y dejan de ser profundos...y dejan de ser nuestros.
Y eso es lo realmente triste.
Lo más importante pasa.
La gente pasa.
El sentimiento pasa.
El amor.
El desamor.

Un abrazo y 5 besos. Dos te quiero.
Una blusa a cuadros, una correa, una mostaza dijon y un afiche de Jimi Hendrix pasan; y todo este amor, al parecer, no pasa.




** Con Leo Vundo

4 comentarios:

Carmina Rodríguez dijo...

Qué bien que escribes, cabrona :)

El perro vagabundo tenía razón y las emociones que creíamos que serían para siempre pasan. Pero también muchas veces vuelven, porque el tiempo no siempre es lineal y los amores a veces tienen la mala costumbre de querer volver.

11 despedidas y tantas lágrimas son demasiadas a esta alturas. Yo un día regreso :)

Shir dijo...

El para siempre de un sólo día.., la eternidad será cuestión de "bis". A veces no basta una despedida ... y a veces una sola despedida se resume a intervalos de succiones.., hasta la última gota de sangre.

Shir dijo...

Muy buen texto!!

David dijo...

Es hermoso poder disfrutar de textos tan bellos y por eso me gusta tanto la literatura. Me interesa tener la posibilidad de leer mucho y poder disfrutar de ello. Ademas dedico mi tiempo libre a jugar con mis amigos sobre todo con los juegos de xbox 360