martes, marzo 25, 2008

Escucha le moulin y mientras lees esto...


Escucho “le moulin”,
Siento la nostalgia de algo que no he perdido aún.
Pienso un poco en ti,
Bueno, un poco no,
Pienso mucho en ti.

¿Como será cuando no estés?
¿A quien le besaré los ojos?
¿A quien le morderé el cuello?
Me encanta observarte cuando duermes,
Mi efebo desnudo,
Profundo en el mundo Onírico;
mientras deseo que sea conmigo con quien sueñas.

¿Tendré que remendar nuevamente mi corazón?
Un transplante de amor necesito,
Un transplante de país, de ciudad, de amores
De ti, de mí,
De las horas en tu cama,
De las noches abrazada a tu cuerpo.

Hoy te dije que te quería,
La palabra salió de mi casi sin permiso,
No sé como paso…ahora tengo miedo,
Tengo miedo a los silencios que hubo cuando la palabra salió
desvergonzada de mi boca.

El zodiaco se equivocó,
Me afirmaba que fuera libre,
Que géminis y sagitario no tendrían
Más que una atracción física…
Maldito zodiaco, ojala me devuelva
Mi cuota de amor, mi cuota de desamor,
Mi cuota de ti…

¿Que puedo hacer?
No sé si confirmarlo una vez más,
Mi corazón no necesita visa pasa quererte,
No necesita conexiones, ni puentes.
No sé como hacer cuando ya no estés.
No sé como hacer ahora que estas y que comienza
A deslatarse mi corazón.

¿Lo dejo salir?,
¿Lo dejo ser libre?
Que te quiera y que después resuelva como remendarse,
¿Le coloco botones?,
¿ lo coso con hilos de colores?.

Por favor antes de irte dame un beso en mi osa mayor,
No cierres la puerta tan pronto
Dame un abrazo de despedida,
Enjuaga mi pobre corazón con sudor, con saliva
Con tu olor,
Con tu amor enlatado para otra.

¿Que haré luego con mi cuerpo?
Con mis labios que querrán besarte siempre,
Mojaré mis dedos con las lágrimas, con los vaivenes de la vida
Mojare mis dedos y mi cuerpo,
Con la brisa, con el mar,
Añorándote,
Susurrándote esa palabra que me enseñaste en ese idioma extraño.
No sabes lo difícil que es,
Prohibirle el amor a mi corazón,
Prohibirme ese amor por ti…
¿Cómo haré cuando no despierte junto a ti y a tu mirada diáfana?
A tu sonrisa mañanera, jugosa y amorosa.
Ojala todo fuera como las películas de amor,
Esas historias tontas que hollywood nos ha vendido
Para creer en el amor.
En la que el protagonista
No sube al avión y espera en el pasillo
Y es allí cuando salgo yo corriendo,
Buscándote entre la pista de aterrizaje, y
Te veo de lejos, esperando algo fortuito,
Y me abrazo a tu cuerpo,
Por la dicha de no perderte,
Y “le moulin” no suena tan triste después,
Porque podré, escucharla junto a ti.

1 comentario:

Anónimo dijo...

WoW,
quiero leer mas de ti, mas en ti.